jueves, 6 de noviembre de 2014

El propósito de la vida


Hay muchas personas que le indicarán a usted el propósito de la vida; le dirán lo que sostienen los libros sagrados. Personas ingeniosas seguirán inventando cuál es el propósito de la vida. La agrupación política tendrá un propósito, el grupo religioso tendrá otro propósito, y así sucesivamente. Entonces, ¿cuál es el propósito de la vida cuando uno mismo está confuso? Sólo cuando estoy confuso le formulo esta pregunta: «¿Cuál es el propósito de la vida?», porque espero que, en medio de esta confusión, encontraré una respuesta. ¿Cómo puedo encontrar una respuesta genuina cuando estoy confuso? ¿Comprende? Si estoy confuso, sólo puedo recibir una respuesta también confusa. Si mi mente esta confundida, perturbada, si mi mente carece de belleza, de quietud, cualquiera sea la respuesta que yo reciba, pasará por esta pantalla de confusión ansiedad y miedo; por lo tanto, la respuesta estará desnaturalizada. En consecuencia, lo que importa no es preguntar: «¿Cuál es el propósito de la vida, de la existencia?», sino esclarecer la confusión que hay dentro de usted. Es como un hombre ciego que pregunta: «¿Qué es la luz?» Si le digo qué es la luz, él escuchará conforme a su ceguera, conforme a su oscuridad; pero suponga que él es capaz de ver; entonces jamás preguntara: «¿Qué es la luz?» La luz está ahí.
De igual manera, si usted puede clarificar su confusión interna, descubrirá cuál es el propósito de la vida; no tendrá que preguntar, no tendrá que buscarlo; todo cuanto tiene que hacer es liberarse de las causas que generan la confusión.
                                                    Krishnamurti

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Por qué hay crimen?


Vea, o bien hay una revuelta dentro del patrón de la sociedad, o hay una revolución completa fuera de la sociedad. La revolución completa fuera de la sociedad es lo que yo llamo revolución religiosa. Cualquier revolución que no sea religiosa está dentro de la sociedad y, por lo tanto, no es revolución en absoluto, sino tan sólo una continuación modificada del viejo patrón. Lo que ocurre En todo el mundo, creo, son rebeliones dentro de la sociedad, y estas rebeliones toman a menudo la forma de lo que llamamos crimen. Tiene que existir por fuerza esta clase de rebelión, en tanto nuestra educación se siga interesando tan sólo en preparar a los jóvenes para que encajen en la sociedad, es decir, para que consigan un empleo, ganen dinero, sean adquisitivos, ambicionen más, se amolden.
Eso es lo que nuestra así llamada educación está haciendo en todas partes: enseña a los jóvenes a amoldarse, religiosa, moral, económicamente; por eso, es natural que su rebelión no tenga sentido, fuera de que debe ser reprimida, reformada o controlada. Semejante rebelión sigue estando dentro de la estructura de la sociedad; por consiguiente, no es creativa en absoluto. Pero mediante la correcta educación podríamos quizá dar origen a una comprensión distinta, ayudando a la mente a liberarse de todo condicionamiento, esto es, alentando al joven a darse cuenta de las numerosas influencias que condicionan la mente y hacen que ésta se amolde.
                                                   Krishnamurti

martes, 4 de noviembre de 2014

El tiempo es un veneno


En su cuarto de baño usted tiene un frasco rotulado «veneno», y sabe que eso es veneno; se cuida mucho de ese frasco, aun en la oscuridad. Siempre está atento a él. No dice: «¿Cómo me mantendré alejado, cómo estaré atento a ese frasco?» Sabe que es veneno, de modo que está tremendamente atento a él. El tiempo es un veneno, crea desorden. Si esto es un hecho para usted, entonces puede proseguir con la comprensión de cómo liberarse del miedo instantáneamente. Pero si se sigue aferrando al tiempo como el medio de liberarse, no hay comunicación entre usted y yo.
Vea, hay algo que es mucho más que eso, puede haber una clase total y completamente distinta de tiempo. Nosotros sólo conocemos dos tiempos, el físico y el psicológico, y estamos atrapados en el tiempo. El tiempo físico juega un papel importante en la psique, y la psique ejerce una influencia importante sobre lo físico. Estamos presos en esta batalla, en esta influencia. Uno debe aceptar el tiempo físico, a fin de tomar el autobús o el tren, pero si uno rechaza por completo el tiempo psicológico, puede dar con un tiempo que es algo totalmente distinto, un tiempo que no está relacionado con ninguno de los otros dos. ¡Desearía que usted avanzara conmigo dentro de ese tiempo! Entonces el tiempo no es desorden; es un orden extraordinario.
                                                    Krishnamurti

lunes, 3 de noviembre de 2014

Técnicas vacías


No podemos asociar la creatividad con el logro técnico. Uno puede ser perfecto tocando el piano, y no ser creativo; usted puede tocar el piano con suma brillantez y no ser un músico desde el punto de vista creativo. Puede ser hábil para manejar el color, para aplicar muy ingeniosamente pintura en el lienzo, y no ser un pintor creativo. Puede crear de la piedra un rostro, una imagen, porque ha aprendido la técnica, y no ser un artista creador. La creación viene primero, no la técnica, y por eso somos tan desdichados en nuestras vidas. Tenemos la técnica: cómo levantar una casa, construir un puente, ensamblar un motor, cómo educar a nuestros hijos conformó a un sistema; hemos aprendido todas estas técnicas, pero nuestros corazones están vacíos, nuestras mentes están vacías. Somos máquinas de primera clase, sabemos cómo funcionar muy bellamente, pero no amamos a una criatura viva. Uno puede ser un buen ingeniero, un buen pianista, puede escribir con buen estilo en inglés o marathi o el idioma que sea, pero la creatividad no se encuentra en la técnica. Si usted tiene algo que decir, crea su propio estilo, pero cuando no tiene nada que decir, aunque tenga un estilo hermoso, lo que escriba será tan sólo la rutina tradicional, una repetición, en palabras nuevas, de la misma cosa vieja [...].
Habiendo perdido la canción, perseguimos al cantor. Aprendemos del cantor la técnica del canto, pero no existe la canción; y yo digo que la canción es esencial, es esencial el júbilo de cantar. Cuando existe el júbilo, la técnica puede desarrollarse de la nada. Uno inventará su propia técnica, no tendrá que estudiar elocución o estilo. Cuando hay júbilo creativo, uno ve, y el mismo ver la belleza es de sí un arte.
                                                                         Krishnamurti

domingo, 2 de noviembre de 2014

Creatividad Armónica


¿Alguna vez ha pensado en esto? Uno quiere ser famoso como escritor, pacta, político, cantante o lo que fuere. ¿Por qué? Porque no ama de verdad lo que hace. Si uno amara cantar, o pintar, o escribir poemas -si de veras lo amara-, no le interesaría si es famoso o no. Querer ser famoso es algo vulgar, trivial, tonto, no tiene sentido; pero, debido a que no amamos lo que hacemos, deseamos enriquecernos con la fama. Nuestra educación actual es pésima porque nos enseña a amar el éxito y no lo que hacemos. El resultado se ha vuelto más importante que la acción.
Vea, es muy bueno esconder nuestro brillo, taparlo, ser anónimos, amar lo que hacemos y no sacar a relucirlo. Es bueno ser afectuoso, amable, sin ser famoso. Eso no hace que uno tenga reputación, no hace que su fotografía aparezca en los diarios. Los políticos no vendrán a su puerta. Uno es simplemente un ser humano creativo que vive anónimamente; y en eso hay riqueza y una belleza inmensa.
                                                                                                      Krishnamurti

Vivir las cuatro estaciones en un día


¿No es esencial que haya una constante renovación, un renacimiento? Si el presente está cargado con la experiencia de ayer, no puede haber renovación. La renovación no es la acción de nacimiento y muerte; está más allá de los opuestos; sólo la libertad respecto de los recuerdos acumulados trae renovación, y la comprensión no existe, salvo en el presente.
La mente puede comprender el presente sólo si no compara, si no juzga; el deseo de alterar o condenar el presente sin haberlo comprendido, da continuidad al pasado. Hay renovación únicamente cuando comprendemos, sin distorsión alguna, el pasado que se refleja en el espejo del presente [...].
Si usted ha vivido de manera plena, completa, una experiencia, ¿no ha hallado que ésta no deja rastros tras de sí? Sólo las experiencias incompletas dejan su huella y dan continuidad a la memoria que se autoidentifica. Nosotros consideramos el presente como un medio hacia un fin; de ese modo, el presente pierde su inmensa significación. El presente es lo eterno. Pero una mente compuesta en el tiempo, ¿cómo puede comprender aquello que no ha sido compuesto, que está más allá de todos los valores, que es lo eterno?
A medida que surge cada experiencia, pase por ella tan plena y hondamente como sea posible; examínela a fondo, sondéela de manera amplia y profunda; dése cuenta del dolor y del placer, de sus propios juicios e identificaciones. Sólo cuando la experiencia es completada hay renovación. Debemos ser capaces de vivir las cuatro estaciones en un día; estar agudamente atentos a la experiencia, y así comprender las acumulaciones de cada día y liberarnos de ellas.
                                                                                     Krishnamurti

sábado, 1 de noviembre de 2014

Romper los hábitos

El vivir
El morir
El renacimiento
El amor

Descubramos el modo de comprender todo este proceso de formación y ruptura del hábito. Podemos considerar el ejemplo del fumar, y usted puede sustituirlo por su propio hábito, por su propio problema personal, y experimentar directamente con su propio problema tal como yo experimento con el ejemplo del fumar. Ese hábito es un problema, se convierte en un problema cuando quiero abandonarlo; mientras estoy satisfecho con él, no es un problema. El problema se suscita cuando tengo que hacer algo con respecto a un determinado hábito, cuando el hábito se vuelve una perturbación. El ha creado una perturbación, de modo que quiero librarme de él. Quiero dejar de fumar; quiero desembarazarme del hábito, hacerlo a un lado.
Así pues, mi manera de abordar el hábito es resistiéndolo o censurándolo. Esto es, no quiero fumar; por lo tanto, encaro el fumar ya sea reprimiéndolo, condenándolo o encontrando un sustituto: en vez de fumar, mascar. Ahora bien, ¿puedo mirar el problema con una mirada libre de toda censura, justificación o represión? ¿Puedo observar mi hábito, observarlo sin sentido alguno de rechazo? Trate de experimentar con ello ahora, mientras estoy hablando, y verá cuán extraordinariamente difícil es no rechazar ni aceptar. Porque toda nuestra tradición, todo nuestro trasfondo, nos impulsan a rechazar o justificar, antes que a sentirnos curiosos al respecto. En vez de estar pasivamente alerta, la mente opera siempre sobre el problema.
                                                 Krishnamurti